CARACTERIZACIÓN DEL CONSUMO DE SUSTANCIAS: PERCEPCIONES Y CONTEXTOS DE USO

RETOS VIRALES SOBRE CONSUMO DE ALCOHOL, MEDICAMENTOS O SUSTANCIA TÓXICA ATRAEN A LOS MÁS JÓVENES.

CARACTERIZACIÓN DEL CONSUMO DE SUSTANCIAS: PERCEPCIONES Y CONTEXTOS DE USO

  • Retos virales llamando al consumo de alcohol, medicamento controlado o sustancia tóxica resultan atractivos para los más jóvenes.
  • 67% de quienes consumen marihuana lo hacen con amigos, 13% con familiares y 34% lo hace en solitario.
  • Marihuana es la sustancia no regulada más consumida: 1 de cada 3 dice haberla probado alguna vez.

El consumo de sustancias psicoactivas es una práctica frecuente en México que requiere entender su magnitud y la necesidad de monitorear sus tendencias, en particular, el consumo temprano que jóvenes y niños están teniendo. Para tener una visión sobre cómo se vive este fenómeno en la cotidianidad, el Centro de Opinión Pública de la Universidad Tecnológica de México efectuó el estudio Caracterización del consumo de sustancias: percepciones y contextos de uso, el cual explora los datos sobre la percepción de riesgo, la facilidad de acceso y las edades de primer consumo.

Mapa de percepción: consumo, acceso y riesgo de sustancias

En entornos cotidianos como el trabajo, la escuela o la comunidad, la población nota mayor consumo de tabaco (89%), alcohol (83%), marihuana (56%) y cigarros electrónicos (49%). La observación del consumo de algunas de estas sustancias es mayor entre los jóvenes; por ejemplo, 53% del grupo de 18 a 24 años ve un uso frecuente de cigarros electrónicos en su vida diaria, en comparación con 27% del grupo de 55 años en adelante. Asimismo, el consumo de fentanilo es percibido con mayor frecuencia por 13% del grupo más joven, frente a 4% del grupo de mayor edad.

Respecto a qué tan accesible es conseguir estas sustancias, el fentanilo es considerado el de mayor dificultad: 51% opina que es muy difícil o difícil. Le siguen los estimulantes de tipo anfetamínico (45%), los medicamentos controlados (43%) y la cocaína o crack (41%). En contraste, las sustancias percibidas como más accesibles son el alcohol (91%), el tabaco (90%), los cigarros electrónicos (81%), las drogas industriales —aire comprimido, resistol o tíner— (77%) y la marihuana (67%).

Estas sustancias conllevan distintos niveles de riesgo y así lo percibe la población consultada. Aquellas consideradas muy riesgosas son el fentanilo (93%), la cocaína o crack (91%) y los estimulantes de tipo anfetamínico (87%), los industriales (71%) y el tabaco (61%). En contraparte, las que se consideran nada o poco riesgosas son los medicamentos controlados (18%), la marihuana (17%), los cigarros electrónicos (15%) y el alcohol (15%).

Esta percepción de riesgo varía significativamente con la edad. Por ejemplo, los grupos de 18 a 24 años y de 25 a 34 años consideran la marihuana poco o nada riesgosa (22% y 21% respectivamente), mientras que solo 5% del grupo de 55 años en adelante comparte esta opinión. Una situación similar ocurre con los medicamentos controlados, donde 24% y 23% de los grupos más jóvenes los consideran de bajo riesgo, frente a un 8% del grupo de mayor edad.

Perfil del consumidor

Las sustancias consumidas con mayor frecuencia en el último mes son el alcohol (51%) y el tabaco (31%). Aunque con menor periodicidad, otras sustancias con un consumo significativo, al menos en alguna ocasión el último año, incluyen: los cigarros electrónicos (15%), la marihuana (10%), los comestibles de marihuana (9%) y los medicamentos controlados (8%). Otras sustancias con porcentajes de consumo marginales, pero relevantes: cocaína o crack (12%), estimulantes de tipo anfetamínico (8%), LSD (7%), industriales (7%) y fentanilo (6%).

Es destacable que el uso de algunas de estas sustancias varía por edad, género y nivel socioeconómico. Por ejemplo, la frecuencia de consumo de tabaco es mayor en los grupos de mediana edad, alcanzando 37% en el segmento de 35 a 44 años que reportó haber fumado en el último mes. Este porcentaje se reduce a 23% tanto en el grupo de 18 a 24 años como en el de mayores de 55 años. Un comportamiento similar se observa con el alcohol, donde 61% del grupo de 35 a 44 años reportó consumo en el último mes, en comparación con 42% del grupo de 18 a 24 años y 46% del de 55 años en adelante.

El consumo de marihuana se presenta en mayor medida con la población joven. Los grupos de 18 a 24 años y de 25 a 34 años reportan un consumo en el último año -al menos una vez- de 17% y 14% respectivamente. Además, el consumo es mayor entre hombres que entre mujeres: 35% de los hombres afirma haberla consumido alguna vez, en comparación con el 22% de las mujeres. También son consumidas con mayor frecuencia por jóvenes los cigarros electrónicos. Al menos una vez en el último año alcanzó 20% en el grupo de 18 a 24 años. Le siguen los comestibles de marihuana (13%), los estimulantes de tipo anfetamínico (7%), el fentanilo (7%), el LSD (6%) y los industriales (6%).

La amenaza de los restos virales

La tendencia de retos virales que desafían a la población a imitar o replicar una actividad, suma a su repertorio el consumo de sustancias tóxicas o controladas. Aunque 75% no conoce a alguien que haya participado en ellos, 4% de los participantes lo ha hecho, 4% sabe de un familiar, 7% sabe de un amigo y 15% tiene a un conocido que se sumó al llamado challenge.  77% comentó que el reto trataba de consumir alcohol, 23% marihuana, 18% medicamentos controlados, 18% comestibles de marihuana, 13% medicamentos de libre venta, 10% industriales y 7% hongos o psilocibina.

Estos retos son más populares dentro del grupo de 18 a 24 años, 13% conoce a un amigo que ha participado en uno de estos retos y 5% admitió haberlo intentado personalmente.

El primer contacto

Pese a los esfuerzos institucionales para disuadir el consumo de sustancias durante la infancia y la adolescencia, los datos muestran un inicio a temprana edad. 43% de los encuestados afirmó haber consumido tabaco antes de los 18 años, seguido de alcohol (35%), marihuana (22%), estimulantes de tipo anfetamínico (21%), industriales (21%) y medicamentos controlados (18%). En cuanto al tabaco, la mitad del grupo más joven (18 a 24 años) reporta haberlo probado antes de la mayoría de edad; lo mismo ocurre con el alcohol, donde 48% lo probó durante su infancia o adolescencia; y con la marihuana 45%, más del doble del reportado por el grupo de 25 a 34 años (21%).

Consumo de marihuana

El uso de marihuana representa el consumo más significativo entre las sustancias no reguladas, y sus efectos han generado amplios debates en el marco de su posible regulación. De quienes la han consumido alguna vez, 30% reporta haber experimentado alteraciones del sueño, problemas de memoria o concentración (23%), náuseas o vómito (20%), ansiedad o ataques de pánico (18%), mareos o vértigo (18%) y conflictos familiares o de pareja (18%). No obstante, destaca que 21% de los consumidores afirmó no haber presentado ningún síntoma.

En cuanto a los hábitos de consumo, la socialización juega un papel central: 67% de los usuarios consume esta sustancia con amigos o conocidos y 13% con familiares; sin embargo, 34% lo hace en solitario. Respecto a los lugares de consumo, 41% prefiere la casa de un amigo, 40% su propia casa, 24% en fiestas o reuniones y 18% en la vía pública. La mitad (50%) de quienes consumen marihuana ha recibido sugerencias para reducir o abandonar su uso; de ellos, 17% no ha intentado dejar de consumir, 20% lo intentó sin éxito y 63% lo intentó y logró dejarlo.

METODOLOGÍA

Encuesta realizada del 1 al 4 de octubre de 2025 a 800 personas integrantes de un panel online diseñado por el COP UNITEC. La conformación del panel se diseñó tomando en cuenta las características sociodemográficas de la población mexicana como edad, sexo, NSE, entidad y ocupación.